martes, 16 de abril de 2013

EL BLOG DE DEBORA,COLABORA CON ROYAL


El otro día recibí,por cortesía de ROYAL  un lote de 3 de sus productos,para que los probara en el blog, os invito que visitéis su pagina web,ellos son expertos en bacalao y ahumados desde 1853.Aunque el nombre de la compañía es Copesco Sefrisa, ésta comercializa sus productos bajo la marca Royal, que fue creada en 1913 con la fusión del bacalao Copesco y los ahumados Sefrisa. El objetivo de la creación de la marca Royal, fue recoger todos los productos de la compañía bajo una misma insignia y valores.




Copesco‐Sefrisa dispone de una selección de especialidades del mar y productos delikatessen, con el fin de complementar su oferta de productos y ofrecer a sus clientes una solución completa, variada y adaptada a sus necesidades.




El proceso de desalado combina el método tradicional con los más estrictos controles y con la ayuda de moderna tecnología.Primero se seleccionan minuciosamente las piezas cortadas de bacalao salado, que han sido pescadas de forma artesanal y se clasifican según su peso. Para seguir el proceso artesanal de desalado, las piezas seleccionadas se depositan con cuidado en unas cubetas con agua refrigerada en una sala a muy baja temperatura. El tamaño de las piezas y el tipo de bacalao que queremos obtener determinarán el número de baños de agua y la duración de los mismos. Una vez finalizado el desalado, las piezas se envasan en atmósfera protectora para la gama de bacalao desalado refrigerado; o se ultra-congelan en un moderno túnel de congelación por nitrógeno líquido, para obtener la gama de bacalao desalado ultra-congelado.



El salmón es seleccionado en las mejoras granjas de Noruega, zona de aguas frías que se convierten en un hábitat idóneo para el salmón Salar a través de personal experto desplazado allí con la misión de elegir cuidadosamente aquellas granjas que aseguren la mejor calidad en cada época del año.El salmón llega semanalmente a las instalaciones de Copesco‐Sefrisa de Barcelona entero y eviscerado para evitar cualquier posible contaminación por su manipulación, verificando así su calidad y frescura necesarias para la posterior elaboración de toda la gama de productos hechos a partir del salmón.